¿Estoy haciendo bien mi trabajo como madre? Una de las preguntas más duras que nos hacemos

La maternidad es realmente maravillosa. Piensas en tus hijos, lo mucho que van creciendo, notas que han aprendido a decir una nueva palabra y se lo celebras, o que uno de ellos te dijo por primera vez que quiere hacer “pis” y tu cargada de energía y emoción le das un abrazo fuertísimo y lo llevas a cumplir con su necesidad.  Pero como las cosas de la vida son duales, también tenemos la parte oscura en todo esto. Lo que nos lleva a preguntarnos: ¿estoy haciendo un buen trabajo como madre?


Quiero compartirte que de seguro sí lo estás haciendo bien, lo que sucede es que los niños no vienen con un manual de instrucciones del cual te puedas guiar para la crianza.


Es importantísimo entender esto para liberarnos de la culpa y esa sensación de cuestionar nuestro trabajo como madres.


La maternidad puede resultar ser muy dura

frustracion con la maternidad


Es evidente que amamos a nuestros niños. Quizás nos enojamos porque uno de los niños se embarró la harina que encontró en la despensa, o porque la hermanita menor fue capaz de golpear a su hermano, y el hermano en consecuencia, la muerde. En esas situaciones hay múltiples opciones a las cuales acudir: podemos reírnos de sus travesuras, gritarles, castigarlos, respirar profundo y no decir una palabra… las opciones son infinitas, pero ¿te has puesto a pensar cual sería la respuesta correcta? Es difícil saberlo. No tenemos un manual para acudir a él y buscar en el capítulo 7 “qué hacer si tu niño va a la despensa y toma la harina para untarla por su cuerpo”. Puede que aparezcan libros que “nos guíen un poquito”, pero nada será exacto, créeme.


niños traviesos


Así que lo que nos queda es seguir creciendo el “músculo de la paciencia”, practicar algo que nos relaje (practicar yoga, hacer ejercicios, meditar). Si tienes pareja, pedirle que de vez en cuando te provea tu espacio para ti misma. Un espacio en el que puedas solo dedicarte a ti: leerte un buen libro, meditar, pintar tus uñas, hacerte el pelo tu misma, tomarte una copita de vino o simplemente ver una película en Netflix…). Todo dependerá de lo que te guste y te relaje en tu caso particular.

Mi mensaje para todas las madres que tengan la oportunidad de leer este post, es dejarles saber que no están solas en esto. Soy madre, y la verdad reconozco que es muy dura la maternidad, sin embargo es hermosa, y llena de emociones. Te incito a que (dentro de lo que puedas) busques tu propio balance. No te olvides de ti misma, sé que suena más fácil que lo que resulta hacerlo porque yo también tengo que lidiar con eso, pero vale la pena intentarlo y encontrar el equilibrio.


Control Parental

Si todo el día estás con tus peques, trata de establecerles un horario para dormir en el que luego de eso puedas dedicarte a ti. Recuerda que la persona más importante, eres tú. Sin ti las cosas se volverán más difíciles, lo que nos lleva a reconocer que somos esenciales. Parte de todo esto, es disfrutarnos el proceso.

Evita ser dura contigo misma.  ¡Lo estás haciendo muy bien!

madres felices

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